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martes, 25 de julio de 2017

uvejota: Blog de Bibliotecas y algo más


Posted: 24 Jul 2017 
Fuente: Uvejota: Blog de Bibliotecas
cuentos de hadas¿De qué modo los cuentos de hadas influyen en los niños? es la interesante interrogante que plantea Sheldon Cashdan en La bruja debe morir, un análisis para descubrir los significados simbólicos de los cuentos de hadas clásicos y su relación con los pecados capitales.
Según Cashdan, la ira, gula, lujuria, vanidad, envidia, avaricia y la pereza son pecados que podemos encontrar en los cuentos de hadas que se han venido contando a lo largo de la historia, desde los compilados por Perrault, pasando por los hermanos Grimm, cuentos de hadas provenientes de Rusia y Francia, literatura infantil del siglo XX como es el caso de El Mago de Oz e incluso algunas películas como Star Wars oToy Story (aunque las dos últimas no estoy realmente segura si eran necesarias para la exposición del tema).
Y es precisamente lo que hace tan atractivas a estas historias incluso en la actualidad, pues enseñan a los niños que la bruja (quien personifica esos pecados y en quien en muchas ocasiones nos reconocemos) debe morir como única forma de exorcizar esa maldad y terminar con todo aquello que los niños encuentran en ellos mismos y que identifican como malvado. Recordemos el origen de todas estas historias (tradición oral), quién las contaba, por qué las contaba y en qué contexto se contaban y así quizá es posible entrever estos significados ocultos y en muchas ocasiones perturbadores: violaciones, asesinatos, muerte, engaños y un amplio etcétera que hoy en día nos cuesta relacionar con la edulcoración de Disney y sus princesas.
En La bruja debe morir se habla también de los cuentos actuales y la forma en la que se han modificado como respuesta a las inquietudes de hoy en día (heroínas que no necesitan ser rescatadas por el príncipe). Sobre el futuro de los cuentos de hadas y si tendrán cabida en los intereses de los niños del siglo XXI, Cashdan afirma:
En el fondo, los cuentos de hadas son una celebración de la vida. Encantan y fortalecen, y son hoy intemporales como lo fueron hace cientos de años. El impulso que subyace tras su fondo –la lucha secular entre el bien y el mal– resuena entre las líneas de Blancanieves, Cenicienta y El Mago de Oz, como resonará en las todavía no escritas historias del siglo XXI. Por eso, la bruja seguirá siendo una presencia esencia en los cuentos de hadas y nos hará conscientes de las fuerzas que en nuestro interior desafían a la concepción que tenemos de nosotros mismos.”
En el entendido de que los cuentos “…constituyen un mirador excepcional sobre la vida afectiva de los niños,” al final del libro, al más puro estilo biblioterapéutico, encontrarán un apéndice en el que Cashdan expone el uso de algunos cuentos de hadas para trabajar con niños que presentan problemas específicos.
Aunque encuentro que algunos de los supuestos pecados capitales ocultos en los cuentos de hadas están explicados de forma muy simplista, La bruja debe morir expone una premisa interesante y es una buena oportunidad para conocer las distintas versiones de un mismo cuento y ver la forma en que, de acuerdo con el contexto histórico, social y político, historias como Cenicienta o La Bella Durmiente se han ido modificando y adaptando a distintas épocas. Este libro representa también una oportunidad única para acercarnos a historias que son poco conocidas, como es el caso de Las tres hilanderas, La princesa hábil, El enebro, El príncipe rana o El pescador y su mujer.
Ficha
Título: La bruja debe morir: de qué modo los cuentos de hadas influyen en los niños
Autor: Sheldon Cashdan
Pie de imprenta: Debate, 2017.
ISBN: 9788499927473
Fuente: Uvejota: Blog de Bibliotecas

domingo, 16 de julio de 2017

Posted: 14 Jul 2017 09:29 PM PDT
Fuente: Uvejota: Blog de Bibliotecas
país que lee másHace ya algún tiempo (2013) publiqué en este blog una interesante infografía donde se mencionaba el país que lee más tiempo. Sin embargo, la lectura da para mucho más y para analizarla desde distintos frentes, el de hoy no es en que país se lee durante más tiempo, sino cuál es el país que lee másuna infografía no menos interesante elaborada y publicada por Global English Editing y en la que precisamente aparecen los países que leen más, pero también en qué países se lee durante más tiempo (estos últimos datos en realidad muy similares a la infografía que les compartía en 2013).
Hechos interesantes sobre cuál es el país que lee más:
Entre los países más alfabetizados encontramos una prevalencia de países Europeos: Finlandia en el primer lugar, seguido de Noruega e Islandia en tercero. De este lado del charco encontramos sólo a dos países que destacan como los que más leen: Estados Unidos en el puesto 7 y Canadá en el 11. Por cierto, que para obtener este dato se basaron en aspectos que van, desde el número de bibliotecas y diarios, hasta los años de escolaridad y computadoras disponibles en cada país.
Por otro lado, como les comentaba en un inicio, también aparece un listado de los países en los que se lee más tiempo. Aquí los resultados son completamente distintos al país que lee más: la India encabeza la lista con 10.7 horas en promedio a la semana, seguida de Tailandia con 9.4 horas a la semana y en tercer lugar China con un promedio de 8 horas a la semana. México se encuentra en un alejado lugar 26 con un promedio de 5.5 horas por semana (lugar 25 en la infografía de 2013 con la misma cantidad de horas). Y aquí el dato interesante es que el tiempo destinado a la lectura se encuentra por debajo del destinado para ver la televisión (16.6 horas a la semana) o en las computadoras/navegando en internet (8.9 horas promedio).
En relación con el libro electrónico en 2013 las ventas totales a nivel mundial alcanzaban el 12.3% y se preveé que para el año próximo las ventas totales en este formato alcancen un 25.8%, una proyección interesante si se toma en cuenta que hay quienes aseguran que las ventas de ebooks están cayendo.
En 2014 me quejaba amargamente de que podía ordenar la preventa de ahora no recuerdo qué libro y que la descarga estaría disponible en mi Kindle para 2020. Sin embargo, en esta infografía se muestran algunos títulos en preventa cuya fecha de lanzamiento ya resulta irrisoria, por mencionar un ejemplo, Consecrated Spirits: A Thousand Years of Spiritual Writings by Women Religious de Felicity Leng que tiene fecha de descarga para el 30 de enero de 2912.


Otro dato que no podemos pasar por alto es que los países con mayor alfabetización o los que más tiempo destinan a la lectura no son necesariamente aquellos donde se publican más libros. Por ejemplo, lo lógico sería que Islandia al ser el país que más lee fuera también el principal mercado editorial a nivel mundial; sin embargo, es Estados Unidos, que se encuentra en el lugar 7 de los países que más leen, el líder indiscutible en el mercado global de la edición con un 30%.
Brazil, por otro lado, a pesar de encontrarse en un lejano lugar 28 de los países que leen más tiempo con un promedio semanal de sólo 5.2 horas y de no estar en el top 10 de los países que más leen o de los más alfabetizados, es el principal mercado editorial en el continente y el noveno lugar en la producción editorial a nivel global.
Una infografía por demás interesante que recomiendo ampliamente y a la que bien vale la pena analizar con mucha calma porque cada dato estadístico o curioso nos muestra cómo se comporta un mercado editorial en el que, desde luego, los lectores tienen mucho que decir, en ocasiones incluso mostrando a editores que no siempre atinan en el perfil lector.
país que lee más
Visto en: Digital Book World.
Fuente: Uvejota: Blog de Bibliotecas

domingo, 23 de abril de 2017


Como cada año, hoy se celebra el Día Internacional del Libro 2017 y también el Día del Idioma Español. La primera en honor a Shakespeare y Cervantes, y la segunda en honor a este último, al ser el máximo referente de la literatura en nuestro idioma.

En todo el mundo, esta fecha sirve para vestirse de manteles largos y celebrar a lo grande. Este blog, como bien saben, no es la excepción, así que como acá la costumbre es celebrarlo leyendo, va mi recomendación lectora para el Día Internacional del Libro 2017:

El silencio de los libros: seguido de Ese vicio todavía impune / Steiner, Crépu

día internacional del libroQué mejor manera de celebrar que con un libro que habla de libros, y lo mejor, un libro doble, es decir dos ensayos, el primero a cargo de George Steiner (para el Silencio de los libros) y el segundo a cargo de Michel Crépu (para Ese vicio todavía impune).
El silencio de los libros se publicó originalmente en la revista francesa Esprit en enero de 2015 con el título La haine du livre (El odio del libro), más tarde apareció una versión titulada Los disidentes del libro en Los logócratas (Steiner, 2006).
Este ensayo habla sobre el libro, permanente pero a la vez paradójicamente frágil, ya no por lo efímero de los materiales con los que está hecho, sino por las amenazas que recibe por parte de aquellos que se sienten a su vez amenazados, un objeto cultural al que buscan destruir o bien, censurar, pasando por los libros encadenados, los índices de obras prohibidas, los libros quemados en la Segunda Guerra Mundial y un amplio etcétera que nos da buena cuenta de todos los peligros a los que se ha tenido que enfrentar el libro.
Tenemos la tendencia a olvidar que los libros, eminentemente vulnerables, pueden ser borrados o destruidos. Tienen su historia, como todas las demás producciones humanas, una historia cuyos comienzos mismos contienen en germen la posibilidad, la eventualidad, de su fin.
George Steiner.
En Ese vicio todavía impune, Michel Crépu reivindica la figura del lector y lo que implica la lectura, el tiempo que se toma una persona para leer, pero especialmente, lo que hace a raíz de esa lectura. Un vicio impune que, según algunos, aleja a los lectores del mundo, pero que en realidad permite su permanencia en él, aunque de manera distinta.
Siempre me fastidia un poco, con los libros, que enseguida se eche mano de las grandes palabras. El odio a los libros, el amor a los libros, el furor de leer… A fe mía, cuando pienso en los libros no veo una hoguera, veo a un muchacho sentado al fondo de un jardín con un libro sobre las rodillas.
Michel Crépu
Lo que me gusta de estos dos ensayos, especialmente del segundo, a diferencia de muchos libros que hablan sobre libros, éste no lo pone en un pedestal inalcanzable, ensalzarlo, hablar de su magnificencia
Un libro chiquito al que los casados con las extensiones y formatos difícilmente podrán llamar libro; sin embargo, lo que se dice en él sobre el libro, el lector y el acto de leer no es menor.

Pues bien, ya está puesta sobre la mesa mi recomendación lectora para celebrar el Día Internacional del Libro 2017.
Ficha:
Título: El silencio de los libros: seguido de Ese vicio todavía impune.
Autor: George Steiner, Michel Crépu
Traducido por: María Condor
Pie de Imprenta: Madrid: Siruela, 2006.
Colección: Biblioteca de Ensayo / Serie menor 50
FuenteV.Juárez. (23 de abril de 2017). Feliz Día Internacional del Libro 2017: ¡a leer!.  Uvejota: Blog de Bibliotecas.

viernes, 24 de marzo de 2017

Posted: 23 Mar 2017 08:54 PM PDT
Fuente: Uvejota: Blog de Bibliotecas
el libro que representa
Si la pregunta ¿cuál libro ha marcado tu vida? nos pone a muchos en jaque (especialmente, aunque por razones no precisamente de lector, a cierto presidente tristemente célebre por no hilar tres libros que marcaron su vida), la pregunta sobre el libro que representa a tu país es quizá más difícil de responder, pues en ella intervienen gustos personales que, al igual que las listas literarias tipo “Los X libros que no te debes perder“, siempre dejarán a muchos inconformes, yo incluida pues estas listas me resultan un tanto impositivas y además, ¿quién puede o no determinar lo que es lo mejor de lo mejor en materia de libros?
La disquisición anterior viene a colación porque me acabo de topar con Literature of the world, un mapa literario creado por Backforward24, usuario de Reddit, en el que un libro representa a cada uno de los países del mundo, sí, un solo libro para representar un país, ¡menuda tarea!
Como tantos otros listados en los que se pretende incluir lo mejor de lo mejor, estoy segura que este mapa dejará a muchos disgustados, como ya lo demuestran los hasta ahora más de 100 comentarios. Pero, acá entre nos, me gustó mucho la idea de representar al mundo de forma literaria.
Y comenzando con los acuerdos y desacuerdos personales: ¿qué libro representa a Estados Unidos? Matar a un ruiseñor de Harper Lee. Como no soy muy fan de este libro me hubiera gustado más ver En las montañas de la locura de Lovecraft, Ojos de fuego de King o El gato negro de Poesí, ya sé que el último es un cuento y que en realidad no muchos no se toman en serio el horror como parte de la literatura, pero ya les digo, no es sencillo dejar a todos conformes.

El libro que representa mejor a Latinoamérica

En lo personal, encuentro que México viene excelentemente representado, de hecho, cuando vi de qué iba el mapa, el libro que me vino inmediatamente a la mente fue Pedro Páramo de Rulfo. Y a pesar de que estoy segura que habrá quienes no estén muy de acuerdo, yo por lo pronto me alegro de esta elección en lugar de El laberinto de la soledad, pero bueno, ya sabemos que en realidad tampoco soy muy fan del Nobel mexicano.
¿Cuál es el libro que representa a Colombia? Desde luego,  100 años de Soledad de García Márquez; Argentina, Ficciones de Jorge Luis Borges; Chile, La casa de los espíritus; Uruguay, El futbol a sol y sombra de Galeano y a quien yo hubiera empatado con Andamios de Benedetti, desde luego un gusto muy, muy personal, porque seguramente hay quien diga que La tregua representa mejor a este autor y al país, en resumen, me gusta que esté Galeano tanto como me hubiera gustado encontrar a Benedetti.
Por cierto, que si les cuesta trabajo ver las portadas para cada país, en este link está la lista entera de títulos y si quieren ver el mapa en la resolución completa, lo pueden hacer en este otro link.
En fin, que este mapa literario me deja pensando, ¿cuál sería el libro infantil que mejor representa a cada país?
Y a ustedes, ¿les gustó el libro que representa a su país? y si no ¿cuál pondrían?
Los leo.
Visto en: The Independent.
Fuente: Uvejota: Blog de Bibliotecas

viernes, 10 de febrero de 2017


mis testigosSí, como bibliotecaria que soy, este post en defensa del derecho a subrayar los libros podrá parecer un tanto absurdo o contradictorio, incendiario quizá para los más puristas. Y es que imaginen qué sería de las bibliotecas si todos los usuarios hicieran efectivo este derecho, aunque en realidad, algunos ya lo hacen y esos usuarios merecen que les corten la cabeza. Está bien, me exasperé un poco, merecen al menos que les retiren su credencial de biblioteca, además de pagar el libro/s maltratado/s en cuestión.

¿Contradictorio este post siendo bibliotecaria?, ¿contradictorio pedir una sanción para los usuarios que subrayan los libros de la biblioteca, mientras que defiendo el derecho a subrayarlos? Seguramente sí, pero me atengo a lo que decía Whitman: “¿Me estoy contradiciendo? Muy bien, pues me contradigo (Soy grande, contengo multitudes)”. Así que, como se dice vulgarmente, “no confundamos la gimnasia con la magnesia”, una cosa son los libros de la biblioteca y otra son los libros de la biblioteca personal.

Los libros de la biblioteca son libros de y para la comunidad, son libros que nos pertenecen tanto como le pertenecen a cualquier otro usuario de esa comunidad y, dado que esos otros usuarios también van a utilizarlo, lo mejor es dejarlo en las mejores condiciones, son libros nuestros y del resto. Mientras que un libro de mi biblioteca personal, es una inversión para mi uso personal. Estamos hablando del lo público y lo privado.

Todo lo anterior y esta defensa vienen por la lectura del post Subrayar libros, un sacrilegio necesario, un artículo de Esteban Ordoñez a propósito de la entrevista concedida por George Steiner para el diario El País en el que a la pregunta qué es ser judío, responde: “Un judío es un hombre que, cuando lee un libro, lo hace con un lápiz en la mano porque está seguro de que puede escribir otro mejor”.
Ordoñez realiza toda una disquisición por demás interesante (y que es también un poco defensa) que va de los defensores a los detractores de este ¿sublime, deleznable? acto. Los primeros, desde luego, lo defienden, mientras que los segundos lo ven como un sacrilegio.
Dice la RAE que sacrilegio es “Lesión o profanación de cosa, persona o lugar sagrados.” Y aquí es donde yo me pregunto, ¿es un sacrilegio subrayar los libros?, ¿los estamos profanando? Y más importante quizá, ¿los libros son sagrados?

Si hay algo que me aleja más de los discursos oficialistas y buenoides sobre el libro es precisamente ese que los ve como sagrados, que se ufana de su olor, visión que además sigue teniendo al libro como un objeto al que pone en un pedestal inalcanzable, cuando en realidad va mucho más allá de eso. Quizá me equivoque pero me atrevo a afirmar que esta aura de sagrado es lo que precisamente ha alejado a muchos lectores en potencia de los libros y la lectura.
Por el contrario, siempre he creído que a los libros hay que poseerlos, hay que hacerlos nuestros y para ello me queda claro que no a todos los lectores les basta simplemente con leerlos y guardarlos muy organizados en la biblioteca personal. Algunos necesitan estrujarlos, subrayarlos, anotarlos, abrazarlos, abandonarlos por un tiempo y después volver a ellos, etc., y esto no necesariamente significa maltratarlos, aunque en el proceso muchos irremediablemente terminen maltratados.

Además, subrayar y anotar libros habla mucho del libro, de la lectura que se hizo de él y, desde luego, de su dueño. No es gratuito que los llamados testigos que quedan en los libros de muchas bibliotecas de personajes ilustres sean tan importantes para los biógrafos o historiadores. Desde luego no todos vamos a ser personajes ilustres, pero a veces pienso que un libro habla más allá de sus páginas, que habla a través del lector y lo que éste plasmó en sus hojas.
Decía Apuleyo en su Metamorphoseon o El asno de oro:
Lector intende: laetaberis. (Lector atiende, te regocijarás).
Esto debería ser lo que importe al lector sobre sus libros (subrayados o no). Por ello este post de defensa del derecho a subrayar y también de no hacerlo, el que quiera mantener a sus libros en el mejor de los estados, como si de una colección de museo se tratara, adelante. Pero el que, mientras lee, siente el deseo imperioso de subrayar eso que tanto le gustó o hacerle una observación al autor, no sienta vergüenza, no deje que estos prejuicios sobre el libro sagrado lo repriman; anote su libro, subráyelo, ya el tiempo decidirá si cuando regrese a él, valía la pena todo eso que le hizo, la forma en que se apropió de él, porque eso también habla de usted como lector y como persona.

FUENTE:  Juárez, V. (8 de febrero de 2017). En defensa del derecho a subrayar los libros. [Mensaje en un blog]. Recuperado de  http://uvejota.com/articles/4217/defensa-del-derecho-subrayar-los-libros/