Este blog nace con la intención de compartir noticias, comentarios, presentaciones, acerca del vasto mundo de la Literatura y de las Bibliotecas, ámbito privilegiado en el que VIVEN las LETRAS.
Comparto este artículo publicado en LinkedIn. Pienso que da para reflexionar un poco ...
Me lo contó un colega, un bibliotecario de Brasil.
Publicado por: Edgardo Civallero. Bibliotecólogo.
Un político local, ávido por hacer campaña, pensó en ir a sacarse las fotos de rigor a una comunidad indígena. Sus asesores le aconsejaron que creara una pequeña biblioteca en dicha comunidad, y que aprovechara la inauguración de la misma para hacerse las fotos. No sería ni la primera ni la última vez que alguien usara a aquellos pobres diablos para sus propios fines, argumentaron.
De modo que mandó un lote de libros ―unos libros cualquiera, probablemente inservibles― a la aldea por adelantado, para ir ganando tiempo y que se hicieran todos los preparativos de rigor para la "gran inauguración".
Unos días después el político apareció por allí, con su séquito de asesores-aduladores y los fotógrafos. La comunidad lo recibió con las pocas calles y casas del pueblo totalmente engalanadas con guirnaldas y adornos de papel.
Guirnaldas y adornos hechos con todas las páginas de los libros recibidos. Hasta la última de ellas.
Uno se pregunta si los vecinos de aquella comunidad no entendieron para qué les habían enviado los libros, o si lo entendieron mejor que nadie y actuaron en consecuencia.
FUENTE: Civallero, E. (1 de junio de 2017). Donaciones de libros. Linkedin.com.
Recuperado de https://www.linkedin.com/groups/4080838/4080838-6284990903559954434
lunes, 19 de junio de 2017
Circula libro que trata la bibliotecología en la RD
La catedrática universitaria y bibliotecaria, Teresa Peralta Checo, puso a circular la obra “Bibliografía mínima para el estudio de las bibliotecas, el libro y la lectura”, con el fin de facilitar los estudios en esta área. El libro, dirigido a educadores, bibliotecarios y documentalistas interesados en ampliar sus conocimientos en la temática de la lectura, el libro y las bibliotecas, es una recopilación de documentos que tratan de bibliotecología en la República Dominicana, los cuales han sido publicados en diferentes fuentes y facilitan el estudio de dichos centros culturales.
Peralta Checo, explicó que su interés en publicar la obra es para divulgar la información relacionada con las olvidadas bibliotecas y promover la profesión que ama. Dijo que para ella tiene una gran significación hacer esta publicación, porque ayuda, a quien lee la obra, a acercarse cada vez más al mundo del conocimiento.
Peralta Checo ha escrito los libros “Bibliotecas y Cultura: compilación de artículos 1998-2003”, “Estudios sobre buenas prácticas archivísticas en la República Dominicana”, “Bibliografía Básica sobre la Mujer Dominicana”, “Instructivo para la preparación de Bibliografías”, entre otros
FUENTE: Gente (19 de junio de 2017). Circula libro que trata sobre la bibliotecología en la RD. El Caribe. Recuperado de http://www.elcaribe.com.do/2017/06/19/circula-libro-que-trata-bibliotecologia
Comparto el video de este trabajador de Bogotá, Colombia, que con tanta lucidez expresa la razón que lo motiva a colaborar con la educación y la cultura.
Javier Planas: "Las bibliotecas siguen dando una riqueza extra a los vínculos"
En "Libros, lectores y sociabilidades de lectura", el investigador y docente narra la conformación de las bibliotecas populares en la Argentina, da cuenta del rol de Sarmiento en 1870 en la sanción de la ley 419 de protección y fomento a esas instituciones, y permite advertir las formas de lectura que se fueron imponiendo en nuestro país.
En "Libros, lectores y sociabilidades de lectura", el investigador y docente Javier Planas narra la conformación de las bibliotecas populares en la Argentina, da cuenta del rol de Sarmiento en 1870 en la sanción de la ley 419 de protección y fomento a esas instituciones, y permite advertir las formas de lectura que se fueron imponiendo en nuestro país.
"Las bibliotecas están en el medio de la construcción del Estado en su faz más burocrática y con la idea de instalar las instituciones del Estado nacional en las provincias", resalta Planas, licenciado en bibliotecología y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de La Plata (UNLP), que comenzó a investigar este tema a partir de "una conferencia de Sarmiento en 1887, un año antes de su muerte, en el que hace un balance general y transita su carrera ligada a las bibliotecas populares".
Planas (Trenque Lauquen, 1983), también docente de la cátedra de historia del libro en la UNLP, y desde hace dos meses director del área de investigaciones que depende del área de cultura de la Biblioteca Nacional, explica, en diálogo con Télam, el contexto en el que se gesta la ley 419 y asegura que "había una gran parte de la población analfabeta y hay una gran distancia entre lo que es la cultura oral y los letrados o quienes tienen niveles de alfabetización".
-Télam: ¿Por qué Sarmiento es una figura central en el libro? -Javier Planas: Fue quien empezó a impulsar este tema en Chile en 1840 fundando bibliotecas populares y se encontró con un problema central que era la Iglesia católica, muy conservadora y reacia a la introducción de lo que sería el liberalismo y la disputa por cuales eran los libros seleccionados. En la Argentina cuando se discute la ley de bibliotecas populares la discusión era la misma: qué libros iba a distribuir el Estado en estas instituciones. Y esa experiencia de Chile le da a Sarmiento la idea de que ni el Estado ni la Iglesia pueden imponer qué colecciones van a tener esas bibliotecas. Para él los que organizan las bibliotecas son quienes están en mejores condiciones para decidir qué se necesita en cada lugar.
-T: ¿Cómo se gesta la idea de las bibliotecas populares en Sarmiento? -J.P.: El modelo de sociedad de Sarmiento se inspira en sus viajes por Norteamérica, con todo el andamiaje institucional que eso implicaba. El entendía que el comercio del libro necesitaba una demanda y en el interior no había nada parecido a las librerías como sucedía en Buenos Aires. Las bibliotecas están en el medio de la construcción del Estado en su faz más burocrática y de poner las instituciones del Estado nacional en las provincias. Incluso muchos de los libros de las bibliotecas estaban habilitados para su venta y un lector podía comprarse el libro y con ese dinero el libro se reponía en la próxima compra.
-T: La ley 419 de bibliotecas populares es de 1870. ¿Cómo describirías ese contexto histórico? -J.P.: En 1870 en la Argentina había una gran parte de la población analfabeta y hay una gran distancia entre lo que es la cultura oral y los letrados o quienes tienen niveles de alfabetización. Entonces pasó algo lógico, que fue que quienes organizaron esas bibliotecas lo hicieron de acuerdo a sus gustos estéticos políticos e ideológicos, sin intromisión del Estado, pero con un estatuto más mesocrático que popular.
-T: La ley de Bibliotecas populares termina siendo derogada. ¿Qué postura tomó Sarmiento? -J.P.: Sarmiento reniega de conflictos con la comisión y de las selecciones que hicieron en las bibliotecas diciendo que tendrían que haber elegido otros libros. La derogación de la ley se da en el marco de una de las grandes crisis de orden mundial que es la que va de 1873 al 86, con las mismas respuestas que se dieron cíclicamente en la historia argentina donde se decide reducir el gasto público y pagar la deuda. En esa reducción del gasto público se recorta lo presupuestado para las bibliotecas.
-T: En el libro hay una frase de Sarmiento en la que dice que "no hay que culpar a nadie de que no lea", y dice que "la falta está en el que pone a su alcance solo libros llamados buenos"... -J.P.: La disputa en ese momento era por quién cerraba los catálogos. Las bibliotecas terminaban comprando más literatura de folletín que otra cosa, porque eso gustaba a los lectores. Sarmiento ahí tiene un problema de concepto: dice que se compre lo que los lectores quieran para que lean, pero también decía que había que alimentar cierta bibliografía. En esa época no había especialistas en promoción de la lectura, el presidente de la comisión protectora de bibliotecas populares, que era un cargo honorífico, era el presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, que era un punto clave de casi toda la organización económica de todo el país. Eso es típico del siglo XIX, cuando los funcionarios cumplían múltiples funciones.
-T: ¿Cómo eran las prácticas sociales de lectura? -J.P.: Las bibliotecas funcionaban como modo de socialización de inmigrantes que venían con muy diversas experiencias. Por ejemplo, en la biblioteca de Chivilcoy, creada por Dorotea Duprat, una francesa que se instaló en Paraguay y luego escapó con su familia a esa ciudad bonaerense, se hacían reuniones de noche, en las que se leía y discutía. Eran abiertas pero hasta cierto punto, ya que en general cultivaban una sociabilidad en las que sectores de la cultura popular no participaban o lo hacían a cuentagotas. Desde las bibliotecas había una intención de mezclar esa sociabilidad pero eran dos sistemas muy distintos.
-T: La ley de bibliotecas se restituye en 1910. ¿Por qué sucedió esto? -J.P.: Una de las razones por las que el Estado argentino en 1910 restituye la ley es porque lo hace como una suerte de reacción conservadora, ya que ven que los espacios contrarios a su ideología como los anarquistas y los socialistas están formando bibliotecas.
-T: ¿Cómo describirías la vida de las bibliotecas populares en los últimos años? -J.P.: Lo que cuesta es sostenerlas en el tiempo, muchas son financiadas por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). A veces tienen un anclaje territorial fuerte pero después esos barrios cambian y la biblioteca pierde visibilidad. Sin embargo, las bibliotecas siguen dando una riqueza extra a los vínculos de sociabilidad, ya que en muchos de los pueblos hay una sola y por allí pasa gran parte de las actividades sociales de los habitantes. Lo que nunca se pudo hacer es montar un sistema de bibliotecas públicas. Esto es: que se haga cargo el Estado de las compras y el pago al personal.
FUENTE : Literatura. (31 de mayo de 2017). Javier Planas: "Las bibliotecas siguen dando una riqueza extra a los vínculos." Télam. Recuperado de http://www.telam.com.ar/notas/201705/190853-javier-planas-las-bibliotecas-siguen-dando-una-riqueza-extra-a-los-vinculos.html
Lima, 24 may (EFE).- Expertos de siete países participarán en el VI Seminario Internacional de Bibliotecología e Información SIBI 2017, "Bibliotecas en la sociedad de la información y el conocimiento", que se celebrará desde este jueves en Lima, informaron hoy a Efe los organizadores de la cita. La reunión se desarrollará durante dos días "con la finalidad de fomentar un espacio de debate, así como los nuevos roles y retos que afronta la bibliotecología para responder las necesidades de información que la sociedad exige", precisó el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (Icpna), que organiza el encuentro. En el seminario participarán especialistas de Estados Unidos, México, Alemania, Brasil, Bolivia, Argentina y Perú, quienes presentarán conferencias magistrales, ponencias, mesas redondas y talleres. Se desarrollarán ejes temáticos sobre temas como alfabetización informacional, gestión de la información y el conocimiento, acceso abierto a la información y repositorios, TICS y redes sociales, bibliotecas escolares y animación a la lectura, gestión cultural, bibliotecas inclusivas y estándares de biblioteca, entre otros. El Icpna precisó que el seminario está abierto a los profesionales, docentes, investigadores y estudiantes de Bibliotecología y Ciencias de la Información, así como a otros profesionales de cualquier nacionalidad vinculados al tema. EFE
Del lat. bibliothēca, y este del gr. βιβλιοθήκη bibliothḗkē. 1. f. Institución cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de libros y documentos. 2. f. Lugar donde se tiene considerable número de libros ordenados para la lectura. 3. f. Mueble, estantería, etc., donde se colocan libros. 4. f. Conjunto de libros de una biblioteca. 5. f. Obra en que se da cuenta de los escritores de una nación o de un ramo del saber y de las obras que han escrito. La biblioteca de don Nicolás Antonio. 6. f. Colección de libros o tratados análogos o semejantes entre sí, ya por las materias de que tratan, ya por la época y nación o autores a que pertenecen. Biblioteca de Jurisprudencia y Legislación. Biblioteca de Escritores Clásicos Españoles.
De acuerdo la primera acepción de la Encyclopedia of the Book (Ashall Glaister, 1996) la biblioteca es (la traducción es mía):
1. una colección de libros para préstamo, lectura o estudio y, por extensión, la sala o edificio público o privado en donde se encuentran resguardados.
El Diccionario de nuevas formas de lectura y escritura (Martos Núñez et al., 2013), dice que la biblioteca es:
… una entidad o institución cuya principal función es mantener y facilitar el uso de una colección ordenada y organizada de documentos para atender las necesidades de información, educación, investigación y ocio de los usuarios.
Según se relacione el término con el continente o con el contenido, biblioteca puede referirse a la institución, al propio edificio o sala donde se ubican las colecciones de libros y otras especies documentales, o a la propia colección bibliográfica.
Por último, el Glosario de la ALA de Bibliotecología y Ciencias de la Información (Young, 1988) nos que la biblioteca es:
1. Colección de material de información organizada para que pueda acceder a ella un grupo de usuarios. Tiene personal encargado de los servicios y programas relacionados con las necesidades de información de los lectores.
A mi gusto, todas las anteriores quedan ya un poco rebasadas. Resulta curioso, sin embargo, que tengamos que retroceder en el tiempo para encontrar acepciones más amplias para la biblioteca. En Libro: una autobiografía (Agard, 2016) acabo de encontrar algunas frases que nos dan cuenta de cómo era percibida la biblioteca en la antigüedad. Definiciones que bien podrían servirnos como nombres alternativos para biblioteca, ya que muestran que va más allá de lo que nos dice la RAE, la ALA y otros, incluidos algunos bibliotecarios:
Sumerios: la casa de la memoria
Egipcios: el lugar sanador del alma
Tibetanos: un océano de gemas
Griegos: botiquín para el alma
En Tz’utujil, K’ojb’aal wuuj biblioteca es lugar del libro. En Tzeltal, Snail Jun y en Tzotzil, Snail Vun, que en ambos casos puede traducirse también como “casa de libro”. Las tres anteriores son, por cierto, lenguas mayas de Guatemala, en el primer caso, y de Chiapas, para los dos últimos.
El bibliotecario, por cierto, antiguamente era conocido como “guardián de las tablillas” porque las bibliotecas eran conocidas como casa de las tablillas.
Ya está, les dejo la propuesta por si les interesa comenzar a llamar así a sus bibliotecas.
Sí, como bibliotecaria que soy, este post en defensa del derecho a subrayar los libros podrá parecer un tanto absurdo o contradictorio, incendiario quizá para los más puristas. Y es que imaginen qué sería de las bibliotecas si todos los usuarios hicieran efectivo este derecho, aunque en realidad, algunos ya lo hacen y esos usuarios merecen que les corten la cabeza. Está bien, me exasperé un poco, merecen al menos que les retiren su credencial de biblioteca, además de pagar el libro/s maltratado/s en cuestión.
¿Contradictorio este post siendo bibliotecaria?, ¿contradictorio pedir una sanción para los usuarios que subrayan los libros de la biblioteca, mientras que defiendo el derecho a subrayarlos? Seguramente sí, pero me atengo a lo que decía Whitman: “¿Me estoy contradiciendo? Muy bien, pues me contradigo (Soy grande, contengo multitudes)”. Así que, como se dice vulgarmente, “no confundamos la gimnasia con la magnesia”, una cosa son los libros de la biblioteca y otra son los libros de la biblioteca personal.
Los libros de la biblioteca son libros de y para la comunidad, son libros que nos pertenecen tanto como le pertenecen a cualquier otro usuario de esa comunidad y, dado que esos otros usuarios también van a utilizarlo, lo mejor es dejarlo en las mejores condiciones, son libros nuestros y del resto. Mientras que un libro de mi biblioteca personal, es una inversión para mi uso personal. Estamos hablando del lo público y lo privado.
Todo lo anterior y esta defensa vienen por la lectura del post Subrayar libros, un sacrilegio necesario, un artículo de Esteban Ordoñez a propósito de la entrevista concedida por George Steiner para el diario El País en el que a la pregunta qué es ser judío, responde: “Un judío es un hombre que, cuando lee un libro, lo hace con un lápiz en la mano porque está seguro de que puede escribir otro mejor”.
Ordoñez realiza toda una disquisición por demás interesante (y que es también un poco defensa) que va de los defensores a los detractores de este ¿sublime, deleznable? acto. Los primeros, desde luego, lo defienden, mientras que los segundos lo ven como un sacrilegio.
Dice la RAE que sacrilegio es “Lesión o profanación de cosa, persona o lugar sagrados.” Y aquí es donde yo me pregunto, ¿es un sacrilegio subrayar los libros?, ¿los estamos profanando? Y más importante quizá, ¿los libros son sagrados?
Si hay algo que me aleja más de los discursos oficialistas y buenoides sobre el libro es precisamente ese que los ve como sagrados, que se ufana de su olor, visión que además sigue teniendo al libro como un objeto al que pone en un pedestal inalcanzable, cuando en realidad va mucho más allá de eso. Quizá me equivoque pero me atrevo a afirmar que esta aura de sagrado es lo que precisamente ha alejado a muchos lectores en potencia de los libros y la lectura.
Por el contrario, siempre he creído que a los libros hay que poseerlos, hay que hacerlos nuestros y para ello me queda claro que no a todos los lectores les basta simplemente con leerlos y guardarlos muy organizados en la biblioteca personal. Algunos necesitan estrujarlos, subrayarlos, anotarlos, abrazarlos, abandonarlos por un tiempo y después volver a ellos, etc., y esto no necesariamente significa maltratarlos, aunque en el proceso muchos irremediablemente terminen maltratados.
Además, subrayar y anotar libros habla mucho del libro, de la lectura que se hizo de él y, desde luego, de su dueño. No es gratuito que los llamados testigos que quedan en los libros de muchas bibliotecas de personajes ilustres sean tan importantes para los biógrafos o historiadores. Desde luego no todos vamos a ser personajes ilustres, pero a veces pienso que un libro habla más allá de sus páginas, que habla a través del lector y lo que éste plasmó en sus hojas.
Decía Apuleyo en su Metamorphoseon o El asno de oro:
Lector intende: laetaberis. (Lector atiende, te regocijarás).
Esto debería ser lo que importe al lector sobre sus libros (subrayados o no). Por ello este post de defensa del derecho a subrayar y también de no hacerlo, el que quiera mantener a sus libros en el mejor de los estados, como si de una colección de museo se tratara, adelante. Pero el que, mientras lee, siente el deseo imperioso de subrayar eso que tanto le gustó o hacerle una observación al autor, no sienta vergüenza, no deje que estos prejuicios sobre el libro sagrado lo repriman; anote su libro, subráyelo, ya el tiempo decidirá si cuando regrese a él, valía la pena todo eso que le hizo, la forma en que se apropió de él, porque eso también habla de usted como lector y como persona.
FUENTE: Juárez, V. (8 de febrero de 2017). En defensa del derecho a subrayar los libros. [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://uvejota.com/articles/4217/defensa-del-derecho-subrayar-los-libros/
lunes, 10 de octubre de 2016
Viernes, 7 de octubre de 2016
Crean una app para usar en bibliotecas
La pareja de bibliotecarios del Instituto de Educación Superior General Toribio de Luzuriaga, de Tunuyán, diseñó la BiblioApp, aplicación con un potencial enorme.
Gisela Manoni - gmanoni@losandes.com.ar
Desde el mes de setiembre, los alumnos y docentes del Instituto de Educación Superior (IES) T-004 General Toribio de Luzuriaga de Tunuyán pueden averiguar desde sus celulares si la biblioteca del instituto cuenta con el libro que necesitan, en qué estante se encuentra y -si no está pedido- también pueden tramitar su reserva vía on line.
Esto es posible gracias a una aplicación móvil que crearon los dos bibliotecarios que atienden el centro -Patricia Sánchez y Daniel Doffo- como una forma de facilitar y fomentar el acceso a la lectura.
Sin saberlo, también innovaron con uno de los primeros sistemas de telefonía celular de este tipo que se ha diseñado para bibliotecas en el país.
Se llama BiblioApp “del IES T-004” y cualquier persona lo puede bajar desde el play store de su Android. “Dentro de unas dos o tres semanas también se podrá bajar desde iPhone”, anuncia entusiasmado Daniel, el principal mentor de la iniciativa.
“Nosotros estamos todo el tiempo en la biblioteca y vemos que la gente no tiene tiempo para averiguar por un libro o esperar a que se desocupe. Además había una alta morosidad en la devolución. Queremos estar más cerca. Por eso, buscamos facilitarle la gestión, poniendo la tecnología al servicio de nuestros usuarios”, señaló el bibliotecario.
Patricia y Daniel -que además son pareja- están convencidos de los alcances que esta “herramienta tecnológica” puede tener para los asiduos visitantes del centro de documentación “Armando L. González”, que funciona en el terciario de Tunuyán. Tan consustanciados están con el proyecto, que pagaron de su propio bolsillo el contrato por un año que rubricaron con la empresa española que les proporciona el hosting donde alojar el sitio.
En realidad, tenían fe en que pronto recuperarían el aporte... y así fue. Días atrás, la Municipalidad de Tunuyán se comprometió a ayudar con los 300 dólares que necesitan para mantener la app disponible por un año. ¡Y van por más! Ahora buscarán que el Concejo Deliberante de Tunuyán declare su app de “Interés Educativo para el Departamento”. También, quieren sumar a futuro empresas que publiciten en el sitio.
La idea de los inquietos diseñadores es que en el futuro esta aplicación móvil pueda ser implementada en otras escuelas o institutos de nivel superior de la provincia. “Tenemos conocimiento que tampoco a nivel nacional hay bibliotecas que cuenten con una aplicación similar”, dijeron.
El sistema arrancó con cuatro módulos y ya han incorporado once más. Por ejemplo, uno permite renovar o reservar un volumen vía e-mail, otro rastrear dentro del catálogo bibliográfico del centro, otro conocer los horarios y formas de atención e incluso se pueden leer revistas electrónicas, conocer el diseño curricular de las carreras del IES y hasta escuchar el programa de radio ‘Frecuencia terciaria’ de la institución.
La implementación de este innovador sistema de telefonía móvil también fue posible en el IES T-004 gracias a la tarea de carga digital que vienen haciendo estos dos especialistas. Comenzaron a registrar los 2.800 libros en su base de datos en 2013 y terminaron el año pasado.
Además, incluye otro tipo de documentación y publicaciones.
“Queremos que sea lo más útil posible”, sostiene Daniel, quien hace 24 años que es bibliotecario. Enseguida detalla que la Biblio-App posibilita también que los estudiantes se enteren de los cursos y talleres que se dictan en la institución o, por ejemplo, que los docentes puedan reservar con tiempo un proyector para trabajar en su clase.
Al IES T-004, asisten un total cercano a los 500 alumnos. Allí se cursan distintos profesorados (Profesorado de Educación Primaria, Inicial, de Historia, de Geografía, de Biología) y desde hace poco tiempo también se cursa allí la Tecnicatura en Medio Ambiente.
Alumnos de la carrera de Bibliotecología de Pirané recibieron capacitación de Ceremonial y Protocolo de la Municipalidad
Estudiantes de la tecnicatura superior en bibliotecología y su profesor el Licenciado Juan José SiebenharDías atrás los y las estudiantes de tecnicatura superior en bibliotecología de tercer año, del Instituto Superior de Formación Docente de Pirané recibieron capacitación del personal de la Dirección de Ceremonial y Protocolo de la Municipalidad de Pirané.
Cabe aclarar que el perfil del técnico superior en bibliotecología no es un mero custodio de bibliotecas o de tenedor de libro, sino que en el plan de estudio su significado asume un rol muy importante como educador social que debe estar atento a las demandas, aspiraciones de la comunicad en la que está inserto, por tal motivo deben estar preparados para la planificación, ejecución y evaluación de proyectos de extensión socio comunitaria. A través de este medio los y las estudiantes de la tecnicatura superior en bibliotecología y su profesor el Licenciado Juan José Siebenhar hace llegar el agradecimiento al Intendente municipal Juan Domingo Zaragoza por permitir brindar este espacio como así también hace extensivo el saludo al personal de la Dirección de Protocolo y Ceremonial que gentilmente se acercaron a contribuir en esta temática sacando muchas dudas de los cursantes.
Esta capacitación está enmarcada dentro del proyecto extensión socio comunitario “amar es cuidar” y viendo la necesidad y la importancia de adquirir conocimiento respecto a la forma de conducirse en esta área para ser buenos anfitriones a la hora de ofrecer eventos.
Los ejes temáticos que se abordaron fueron: “definición e importancia del protocolo”, “El protocolo en actos y eventos”, “organización, ejecución y evaluación de un evento desde la perspectiva del protocolo y ceremonial, esta instancia de capacitación la dicto la señora Liliana Galeano.
Los futuros técnicos en bibliotecología han adquirido de esta manera una herramienta más que les será de mucha utilidad para los momentos en que tengan que intervenir en diferentes campos de acción en su trayectoria profesional.
Presentando FOLIO - Una nueva colaboración que reúne a bibliotecas, proveedores de servicios y desarrolladores para acelerar la innovación y redefinir el futuro de la automatización de la biblioteca
Un entorno de fuente abierta basado en la comunidad, respaldado por el compromiso financiero de los vendedores y concebido para desatar una conversación acerca de innovación y tecnología en la biblioteca.
BOSTON, 25 de junio de 2016 /PRNewswire/ --
Las bibliotecas y los proveedores de servicios se han unido para transformar el futuro de las bibliotecas y desarrollar nuevas tecnologías. La nueva iniciativa, FOLIO, proporciona a las bibliotecas, a los proveedores de servicios y a otras organizaciones una plataforma para colaborar en la redefinición de la automatización de la biblioteca a través de proyectos de fuente abierta. El objetivo es cultivar grupos de interés, establecer asociaciones y desencadenar conversaciones que conduzcan a la creación de nuevos servicios y tecnologías para las bibliotecas.
FOLIO, que es el acrónimo de la frase en inglés Future of Libraries is Open (Las bibliotecas tienen un futuro abierto), es una nueva comunidad que se está uniendo para desarrollar una plataforma de servicios de biblioteca (LSP, por sus siglas en inglés) completamente nueva, donde tengan cabida la funcionalidad y los requisitos de gestión de recursos tradicionales pero que a la vez esté ideada para alcanzar innovación y crecimiento a través de la colaboración del sector. En su núcleo, FOLIO permitirá la extensión de las bibliotecas hacia nuevos servicios y modificará drásticamente el ecosistema tecnológico a disposición de las bibliotecas, los proveedores de servicios y los desarrolladores de tecnología.
El lanzamiento del código inicial para la plataforma base, la cual ofrece características para la integración de servicios modulares, está previsto que ocurra en GitHub en agosto de 2016. Esto será una presentación previa técnica de la plataforma subyacente, de forma que los desarrolladores puedan familiarizarse con la interfaz de programa de aplicación (API) y brinden sus primeras impresiones. Luego del lanzamiento de la plataforma FOLIO en agosto se irá lanzando, en forma oportuna y frecuente, código para aplicaciones, lo cual permitirá a bibliotecarios y desarrolladores ver, usar y considerar el código a lo largo de los meses posteriores. La comunidad FOLIO creará las aplicaciones funcionales que se necesitan para el funcionamiento de una biblioteca, incluso gestión innovadora de recursos y descripción en red compartida, para su lanzamiento a principios de 2018. A esto le seguirá funcionalidad ampliada de gestión de las bibliotecas. La comunidad alentará a los desarrolladores a que usen la plataforma FOLIO para concebir acercamientos nuevos, integrados y transformativos a oportunidades novedosas de prestar servicios a los usuarios de las bibliotecas.
EBSCO está proporcionando el financiamiento primario para el desarrollo de FOLIO al tanto que Index Data está desarrollando la plataforma inicial y colaborando a fondo con la comunidad desarrolladora para bibliotecas. Tim Collins, presidente y CEO de EBSCO, señala que a EBSCO le entusiasma esta asociación en la colaboración FOLIO. "Este proyecto proporciona a bibliotecas y vendedores el impulso para unirse por un propósito que puede tener un impacto realmente enorme en las bibliotecas, ahora y en los años por venir. Este no es un proyecto de EBSCO. Consideramos que podemos proporcionar la estabilidad y el soporte que se necesitan para que el proyecto alcance sustentabilidad. Pero, el impacto definitivo de FOLIO estará determinado por el alcance de la participación de la comunidad. Ha sido algo magnífico poder apreciar la respuesta tan positiva por parte de la comunidad hasta el momento. La oportunidad para que esto tenga un impacto considerable está presente".
La Open Library Environment (OLE) Partnership (Asociación para un Entorno de Biblioteca Abierta) es un esfuerzo colaborativo de bibliotecas académicas y de centros de investigación que buscan el establecimiento y la operación de software innovador y de fuente abierta para los servicios de gestión de bibliotecas. Las bibliotecas miembros son la Biblioteca de la Universidad de Cornell, la Biblioteca de la Universidad de Duke, la Red de Bibliotecas Comunes (GBV), el Centro Bibliotecario Universitario (Hbz) de Renania del Norte-Westfalia, la Universidad de Lehigh, las Bibliotecas de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, SOAS-Universidad de Londres, las Bibliotecas de Texas A&M, la Biblioteca de la Universidad de Chicago y las Bibliotecas de la Universidad de Maryland. Michael Winkler, director gerente de OLE, dice que FOLIO continúa y acentúa la visión de acercamientos comunitarios de OLE para el establecimiento de nuevos servicios bibliotecarios.
También señala que la clave para el éxito y el impacto de FOLIO radica en la colaboración. "Con FOLIO, tenemos motivos para reunir a las personas y las bibliotecas alrededor de una sola visión. Nos entusiasma organizar a nuestro talentoso y consagrado personal y nuestros recursos compartidos para desarrollar y aportar nuestra contribución a los servicios realmente sofisticados que emergerán del software y plataforma FOLIO. Juntos, dentro de esta colaboración única y abierta de bibliotecarios, tecnólogos, proveedores de servicios y vendedores, estamos en posición para cambiar el curso de la tecnología bibliotecaria en una forma extremadamente positiva".
David Carlson, decano de las Librerías Universitarias de la Universidad A&M de Texas y miembro de la junta directiva de OLE, señala que FOLIO constituye un acontecimiento extraordinario en el desarrollo de los sistemas bibliotecarios y que tiene el potencial para cambiar no solo el mercado del sistema sino también para suscitar una transformación en las relaciones entre las bibliotecas y sus vendedores. "FOLIO representa una asociación verdadera entre bibliotecas y vendedores en la cual ambos estamos haciendo contribuciones verdaderamente sustanciales basadas en nuestras fortalezas únicas". Carlson señala que el enfoque de FOLIO en su naturaleza abierta es lo que le confiere su carácter tan extraordinario. "Con FOLIO, el futuro está abierto: abierto a nuevas relaciones, abierto a colaboración real y abierto a capacidades que permitirán a las bibliotecas cumplir su misión de prestar servicios a los usuarios. Por primera vez, las bibliotecas no solo serán clientes, sino que también estarán invirtiendo con asociados vendedores en la definición del futuro de los sistemas bibliotecarios".
Es una colaboración abierta, e incluso en sus etapas tempranas, otras bibliotecas y proveedores de servicios se están incorporando a la comunidad y a la conversación para desatar innovación, incluso bibliotecas como las del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), la Universidad de Carlos en Praga, la Biblioteca Nacional de Hungría (National Széchényi Library) y CALIS (Sistema de Bibliotecas e Información Académica de China), además de organizaciones como BibLibre, BiblioLabs, ByWater, Relais International y SirsiDynix.
Mitchell Davis, fundador y director de Negocios de BiblioLabs señala: "FOLIO ofrece una ruta para la creación de una experiencia de usuarios de biblioteca igual a la de otras plataformas tecnológicas elegantes que usamos en nuestra vida diaria. Si esto no sucede rápidamente, la relevancia de las bibliotecas como distribuidoras de contenido digital es incierta. El liderazgo de una compañía como EBSCO y la participación de un líder tecnológico probado como Index Data crean una base sólida a partir de la cual se puede desarrollar un futuro extraordinario para las bibliotecas y sus usuarios. Las compañías de software innovadoras como BiblioLabs prosperarán en un entorno donde los mejores productos pueden ganar en el mercado, así que como es lógico respaldamos totalmente este proyecto y estamos encantados por ser parte del mismo".
El código de fuente abierta creado por la comunidad FOLIO estará disponible bajo una licencia Apache v2, lo cual permitirá que cualquier persona, institución, colaboración o vendedor use el software para sus propósitos —comerciales o de otro tipo. Según Sebastian Hammer, líder del equipo de desarrolladores fundamentales de FOLIO y cofundador de Index Data, todos son propietarios del código. "Mientras más permisible sea la licencia del software, más bibliotecas y vendedores participarán. Mientras más vendedores quieran crear aplicaciones (de fuente abierta o de pago) y trabajen para garantizar que sus aplicaciones existentes funcionen bien con FOLIO, mayores serán las opciones a disposición de las bibliotecas y mayores serán las oportunidades para esos vendedores".
EBSCO y otros vendedores tienen planes de brindar soporte a las bibliotecas a través de servicios de anfitrión que garanticen que bibliotecas de todos los tamaños puedan sacar provecho de los proyectos de la comunidad. Las bibliotecas y los consorcios también podrán integrar el software FOLIO en sus infraestructuras estratégicas para diversificar o ampliar sus servicios. Los miembros de la comunidad también pueden aprovechar la licencia Apache para el desarrollo de funcionalidades o integraciones que apoyen sus necesidades actuales, o para establecer nuevos modelos de servicios para sus recintos universitarios—una verdadera fuente de innovación comunitaria mediante el uso de la plataforma FOLIO.
Bill Davison, CEO de SirsiDynix, dice que SirsiDynix está buscando formas tradicionales de apoyar al sector bibliotecario, incluso la opción de alojar soluciones creadas con FOLIO para bibliotecas que quieran un entorno alojado. "SirsiDynix entiende cómo alojar y apoyar bibliotecas. Hemos estado proveyendo servicios de alojamiento y soporte 24/7 a una comunidad global de bibliotecas grandes, medianas y pequeñas por más de 30 años y podemos hacer que un acercamiento de fuente abierta sea posible con alojamiento y soporte de clase mundial. La Plataforma de Servicios Bibliotecarios BLUEcloud ha sido concebida teniendo en mente un carácter abierto. Cuando comparamos nuestra filosofía, la mejor de su clase, con la visión de FOLIO, encontramos que estábamos perfectamente alineados para ofrecer flexibilidad y alternativas a las bibliotecas". Davison destaca que, en calidad de un proveedor de soluciones alojadas de primera categoría, a SirsiDynix le interesa aportar su pericia al proyecto FOLIO. Señala que el próximo paso lógico es la asociación con la comunidad FOLIO y la evaluación de la mejor forma de ayudar con los componentes de alojamiento y soporte.
Cómo puede unirse a la comunidad
Desde el comienzo de las conversaciones públicas iniciales acerca del proyecto LSP de fuente abierta en conferencias como Code4Lib en marzo, más de 1.000 miembros de docenas de países se han unido a la comunidad. Los miembros de la comunidad pueden participar en diversas formas:
Funcionalista—contribuye con su conocimiento de áreas funcionales y flujos de trabajo específicos.
Estratega—contribuye con su visión sobre cómo la tecnología bibliotecaria debe evolucionar en los años venideros.
Desarrollador—contribuye con código y ayuda a crear las aplicaciones para la nueva plataforma extensible.
Con su participación, los miembros intervendrán en, e incluso dirigirán, reuniones y talleres en conferencias, reuniones virtuales, foros en línea y paneles de debate. Las comunicaciones a través de blogs y correo electrónico también ayudarán a los miembros de la comunidad a seguir el proyecto. Los participantes interesados pueden inscribirse en www.folio.org y seguir a FOLIO en Twitter @FOLIO_LSP.
Acerca de FOLIO™
FOLIO es un esfuerzo colaborativo entre bibliotecas, vendedores, desarrolladores y consorcios que aprovecha la tecnología de fuente abierta y un esfuerzo basado en comunidad para la redefinición de los servicios bibliotecarios e innovación acorde a las futuras bibliotecas. Basándose en lo que las bibliotecas necesitan y mediante el aprovechamiento de la pericia de las bibliotecas así como de la capacidad y velocidad de los vendedores, FOLIO está concebido para que las bibliotecas avancen, aumenten los servicios que brindan y redefinan los papeles que juegan dentro de sus instituciones. FOLIO también nivela el campo de juego y pone la tecnología de fuente abierta a disposición de todas las instituciones, independientemente de su tamaño o la cantidad de personal. FOLIO reúne a los vendedores con el objetivo de innovar y alojar servicios para los clientes e introduce la fuente abierta como un servicio para las bibliotecas. Si desea inscribirse para participar o para obtener información adicional, visite www.folio.org.
Para obtener más información, comuníquese con: Kathleen McEvoy, Relaciones con los Medios, FOLIO kathleen@folio.org +1-978 223-0438
Mireya Priego López celebraba su cumpleaños cada 17 de junio, estuvo muy cerca de celebrar sus 101 años; se distinguía por ser una persona sencilla y brillante, con una memoria prodigiosa y un carácter firme, cualidades que la acompañaron hasta su último momento. El sábado 5 de marzo pasado tuvo que dejarnos porque los ciclos de la vida son eso, principio y final, y su ciclo se cumplió a los 100 años y nueve meses; sus enseñanzas han trascendido, se encargó de cultivar bien lo que produjo en el trayecto de su vida familiar y profesional, abundante cosecha.
Bibliotecaria Emérita por la Universidad Autónoma de Yucatán, fue la primera bibliotecaria que se encargó de manera profesional de la organización de las bibliotecas del Estado, trabajó con normativas internacionales para la descripción y el empleo del sistema de clasificación Dewey; se distinguió por su control meticuloso de los acervos documentales, una atención cuidadosa en la búsqueda de información; por supuesto, como maestra en la enseñanza de la bibliotecología y su servicio para con sus colegas de profesión, como bibliógrafa colaboró en varias publicaciones yucatecas de importancia, entre las que destacan sus artículos en el “Boletín de bibliografía yucateca” y su participación como autora del volumen ocho de la “Enciclopedia yucatanense”.
Obtuvo la Medalla Yucatán en 1998. Se le reconoce por su destacada trayectoria en la disciplina bibliotecológica en el Estado, en el marco del Día Internacional de la Mujer 2010; se le rinden diversos homenajes en vida por instituciones públicas y privadas. Por acuerdo de asamblea general, Bibliotecarios del Sureste, A. C., en 2012 establece en su honor una Medalla que lleva su nombre —previo consentimiento que debido a su sencillez como persona no fue fácil conseguir—; este año se otorgará por primera vez en su ausencia.
Celebramos con ella siempre que era posible, ya que con mérito obtuvo sus galardones como bibliotecaria en toda la extensión de la palabra.
Aunque merecedora a la Medalla “Eligio Ancona”, no se le concedió en su momento por no haber nacido en Yucatán. Habiendo el antecedente de que dicha presea había sido otorgada a una persona en la misma situación, se hizo la propuesta en 2009, la cual estuvo acompañada de un buen número de firmas de colegas, profesionales, alumnos y público en general, haciendo énfasis de su trabajo y dedicación a la disciplina bibliotecaria. Sin embargo, creo que esa medalla no le hizo falta porque ella brillaba por sí misma, el molde con que fue hecha se rompió después de su nacimiento.
Doña Mireyita, de madre yucateca y padre tabasqueño, nació en Ciudad del Carmen, Campeche, donde vivió poco tiempo; retornó a la tierra de sus abuelos, Maxcanú, Yucatán, donde estudio del primero al cuatro de primaria, último grado que se impartía en dicho lugar, continuando sus estudios en la ciudad de Mérida.
Fue una de las primeras mujeres que obtuvo el título de Bachiller en el Instituto Literario y a su egreso inició su trabajo como bibliotecaria. Fue fundadora de la biblioteca “Crescencio Carrillo y Ancona”, trabajó en la “Biblioteca Central Universitaria”, y en la biblioteca “Alfredo Barrera Vásquez”, ambas de la ahora Universidad Autónoma de Yucatán.
El respeto y la admiración hacia su persona me embarga y agradezco haber compartido algunos momentos de sus pláticas, con esa memoria privilegiada, con esa claridad de ideas y entendimiento del trabajo del bibliotecario. Mujer sin duda revolucionaria que supo dar lo mejor de sí misma como raíz de una familia numerosa y para el desarrollo de una profesión, la bibliotecología.
El domingo 6 de marzo se le dio el último adiós con una misa de cuerpo presente en la funeraria Quevedo, que congregó a familia, bibliotecarios y amigos. Su sepelio en Jardines del Recuerdo se acompañó con música de guitarra y una cascada de flores de sus seres queridos. Sin duda, la vamos a extrañar.— Mérida, Yucatán.
Cambridge y su biblioteca exhiben 4 mil años de descubrimientos
La biblioteca de la prestigiosa Universidad de Cambridge presenta por primera vez textos que revolucionaron el mundo de las ciencias, la religión y la literatura con icónicos manuscritos de Isaac Newton, Charles Darwin y William Shakespeare.
Si sus estantes se pudieran medir en kilómetros, la biblioteca cuenta con 200 kilómetros de libreros. (Tomada de cudl.lib.cam.ac.uk)
CAMBRIDGE.- Textos que revolucionaron el mundo de las ciencias, la religión y la literatura con icónicos manuscritos de Isaac Newton, Charles Darwin y William Shakespeare, son exhibidos por primera vez en la biblioteca de la prestigiosa Universidad de Cambridge, con motivo de los 600 años de su creación.
Entre los invaluables libros se encuentra la primera edición de la teoría de la gravedad de Isaac Newton (Principia Mathematica) de 1687, con correcciones y anotaciones de su puño y letra. El especialista en manuscritos científicos, Adam Perkins, explicó en entrevista que Newton hacía alteraciones a sus textos para responder a los críticos de su época.
Para celebrar los 600 años de la Biblioteca de Cambridge, la muestra Líneas del Pensamiento presenta objetos de cuatro mil años de antigüedad hasta el presente siglo. En el área científica destaca la copia de la primera edición de El origen de las especies de Darwin, junto a un diagrama de primates (1868) en el que el naturalista inglés expone su controversial teoría sobre la relación del hombre y el mono.
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"Principia Mathematica", de Isaac Newton
"La Biblia" de Juan Gutenberg (siglo XV)
Marcó el inicio de la imprenta
Ninguna biblioteca en el mundo puede presumir de tener el original de Principia Mathematica de Newton junto a la Biblia de Gutenberg del Siglo XV que marcó el inicio de la imprenta y el primer borrador escrito a máquina de Breve historia del tiempo, del científico Stephen Hawking.
En el área de literatura, se puede apreciar la primera edición de las obras de Shakespeare publicada en 1623, siete años después de la muerte del dramaturgo inglés. El ejemplar contiene una copia fiel del rostro del escritor inglés. “El retrato es la semejanza más fiel de la que se tenga conocimiento. El libro está abierto en la página de Ricardo III, una de las grandes figuras históricas en la obra de Shakespeare”, señaló el experto en manuscritos, John Wells.
La ciudad de apenas 125 mil habitantes alberga también un texto del astrónomo italiano Galileo Galilei con una constelación de estrellas vistas desde un telescopio fabricado por él mismo. En el área dedicada a la religión, uno de los libros que invita a la reflexión es la primera traducción al idioma inglés en 1534 del Nuevo Testamento que le costó la vida a William Tyndale.
Las primeras copias de la Biblia en inglés, incluida la de esta muestra, fueron impresas en Colonia, Alemania, y después metidas de contrabando a Inglaterra. El académico reformista fue ejecutado por herejía en 1536 bajo las órdenes del rey Enrique VIII. Unos años después de su ejecución por estrangulamiento la Biblia fue impresa por órdenes del propio monarca, basada en la primera traducción de Tyndale.
La Biblioteca que comenzó en 1416 con una pequeña colección de manuscritos guardados en baúles de madera, ha crecido hasta convertirse en una institución mundial que alberga ocho millones de libros, mapas y revistas.
Si sus estantes se pudieran medir en kilómetros, la biblioteca cuenta con 200 kilómetros de libreros en el emblemático edificio Giles Gilbert Scott que abrió sus puertas en 1930.
Primera edición de las obras de Shakespeare
Fueron publicadas en 1623, siete años después de la muerte del dramaturgo inglés.
–Cada uno de nosotros sigue perdiendo algo muy preciado –dice cuando el teléfono deja de sonar–. Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo. Pero dentro de nuestra cabeza, porque creo que es ahí donde debe de estar, hay un pequeño cuarto donde vamos dejando todo esto en forma de recuerdos. Seguro que es algo parecido a las estanterías de esta biblioteca. Y nosotros, para localizar dónde se esconde algo de nuestro corazón, tenemos que ir haciendo siempre fichas catalográficas. Hay que limpiar, ventilar la habitación, cambiar el agua de los jarrones de flores. Dicho de otro modo, tú deberás vivir hasta el fin de tus días en tu propia biblioteca.
– Haruki Murakami, Kafka en la orilla.
Un libro harto recomendable que habla de bibliotecas (las propias y las ajenas, las internas y a las que asistimos tradicionalmente), coincidencias, sueños, pasado y presente, búsqueda, todo aderezado siempre con libros y música.
Con la nueva directora de la Biblioteca Nacional, Esther Pailos.
Por primera vez en 200 años, una mujer está en la dirección de la Biblioteca Nacional (BN). La licenciada en Bibliotecología Esther Pailos asumió el cargo hace tres meses, cuando reemplazó al entonces director, Carlos Liscano. Pailos hizo su carrera en el exilio -más precisamente en Praga, cuando era la capital de Checoslovaquia- y tras la restauración democrática trabajó como becaria en la BN, en el que fue su primer empleo como bibliotecóloga, antes de focalizarse en instituciones privadas. Cuando llegó la diaria a entrevistarla, Pailos caminaba entusiasmada por los pasillos de la biblioteca señalando las reformas. Al pasar frente a los retratos de los autores nacionales, reconoció que siempre la marcaron Juan José Morosoli y la narrativa de Mario Benedetti, de quien destacó el ritmo de sus textos. “Por algo también soy narradora oral”, dijo. Considera que la BN “llegó hasta acá primero que nada por los funcionarios, que son la biblioteca -si no, esto sería un depósito de libros-, pero también por los directores anteriores”. Definió como uno de sus principales objetivos “guardar y preservar la memoria del país” e integrar la institución a los circuitos y planes culturales.
¿Cómo recibiste la propuesta de dirigir la BN?
-Cuando me llamó la ministra [de Educación y Cultura, María Julia Muñoz] para mí fue una gran sorpresa, y cuando me lo propuso le respondí que quería hablar personalmente y no por teléfono, porque también me quería dar unas horas para pensarlo. En ese momento había optado por un proyecto de vida distinto, de manera que tenía que reacomodar muchas cuestiones en mi vida. Tres cosas contribuyeron a que aceptara este desafío: una es el hecho de que, históricamente, los bibliotecólogos venimos luchando para que la BN sea dirigida por un profesional de la información, o sea, un bibliotecólogo; por otro lado, en una profesión en la que la mayoría somos mujeres, fui la primera en haber sido designada directora por el presidente de la República (antes sólo hubo una suplencia de una semana por parte de una secretaria). Esto, unido a una política del Ministerio de Educación y Cultura [MEC] con la que coincido y por la que me siento apoyada, generó que tomara la decisión de volver a esta casa, que en definitiva es mi casa, como es la de todos los uruguayos, donde tuve mi primer trabajo como bibliotecóloga, ya que fui becaria. Después estuve atenta a la trayectoria de la institución, y tengo un buen número de funcionarios y de colegas amigos, con los que fui siguiendo todos los avatares de la BN, algo que en verdad hacemos todos los bibliotecólogos. Dijiste que la BN llegó hasta acá gracias a todos los directores anteriores. En ese sentido, ¿qué lineamientos pensás continuar o rever?
-Todos los proyectos que estaban en marcha, y que son varios, han continuado, y de hecho los vamos a potenciar. Lógicamente he venido analizando cada uno de ellos junto a las personas que los están llevando a cabo. Como hace sólo tres meses que asumí, ha sido una etapa de profundización de aquello que conocía de la biblioteca y de formación y aprendizaje en lo demás. Creo que en muchos aspectos retomaremos algunas prácticas bibliotecológicas que últimamente la BN no estaba llevando a cabo. Pero lo vinculado con la extensión cultural, por ejemplo, lo queremos potenciar muchísimo más. Fundamentalmente, uno de los objetivos es integrar muchísimo más la cultura nacional a la biblioteca, como también a los planes culturales del país, articulando con otras instituciones públicas y privadas, no sólo nacionales.
Mi visión es comentar lo que se está haciendo, no sólo lo que está en el papel o depende de promesas, porque la gente se cansa de eso. Estamos firmando convenios marco con muchísimas instituciones, porque consideramos que la BN tiene un valor y que se merece formar parte de los planes culturales del país, además de abrirla a todos. Queremos que venga mucha más gente, ya que éste es un lugar que, por el acervo que tiene, puede satisfacer los objetivos o las necesidades de distintos tipos de usuarios. Al tiempo que disponemos de investigadores de enorme importancia para la institución, también recibimos a escolares, por ejemplo, que vienen por las visitas guiadas. Uno de los nuevos proyectos que tenemos es organizar un rincón infantil, utilizando la literatura para niños de nuestro acervo. Éste y otros aspectos van unidos a un enfoque de lo que los bibliotecólogos consideramos que debe ser una biblioteca nacional. ¿Cuáles son esas prácticas bibliotecológicas que se proponen implementar?
-Específicamente, junto a mis colegas estamos analizando todo lo que tiene que ver con los procesos técnicos. Por otra parte, también se trabaja en darle mayor visibilidad a lo que ya está hecho. Te doy un ejemplo: ¿cuánta gente sabe que tenemos 80.000 autores uruguayos en el catálogo en línea, gracias a lo cual no es necesario que la gente venga de cualquier parte del país para ver los ficheros tradicionales, como antaño, y averiguar qué es lo que tenemos de tal o cual autor? Además, eso permite darle visibilidad a la institución en el exterior, porque nuestros autores también se conocen por medio del sitio en internet de la BN. También estamos en una etapa de reestructuración total de ese sitio, porque existen colecciones digitales muy valiosas que aún no tenemos en línea.Estamos en la etapa de la digitalización, y ya están listos mapas, postales, fotografías, afiches, que realmente son únicos y sólo están aquí. ¿Entonces se piensa continuar el mismo sistema de catalogación?
-En este momento, la catalogación se hace exclusivamente en línea por medio de bases de datos. Claro que el acervo es enorme, y eso significa que comenzamos con los autores uruguayos, por lógica, ya que esta casa es la encargada de guardar el patrimonio bibliográfico del país. Siempre repito lo mismo: las bibliotecas, en sus distintas tipologías, apuntan a determinado tipo de público objetivo. Ésta es la única en el país que en verdad es para todos. Eso significa que si alguien, desde cualquier parte del mundo, quiere saber algo sobre nuestros autores, puede ir a nuestro catálogo. De modo que la producción nacional se convierte en lo más importante al comenzar la catalogación, que, por supuesto, va a llevar su tiempo. Debemos diferenciar dos cosas: una es el catálogo, que cumple el mismo papel que antes desempeñaban las fichas e indica cómo llegar al original o al documento primario que se encuentra en un estante; otra cosa es estar digitalizando una cantidad de colecciones para ponerlas en línea, utilizando un motor de búsqueda que realmente facilite el acceso. En este momento estamos estudiando un proyecto compartido con la Facultad de Ingeniería, que tiene que ver con la organización y la gestión de esa documentación digital, para que no sea simplemente colgar los objetos digitales en la página, sino que además haya un procedimiento amigable para que cualquier persona pueda encontrarlos. ¿Cómo ves el proyecto editorial que lleva adelante la BN?
-Primero que nada, nosotros disponemos de un departamento de investigación de la propia biblioteca, que trabaja sobre nuestro acervo. Existe un archivo de 143 autores uruguayos, cada uno con sus manuscritos, además de diversos objetos personales. Es muy famoso el hecho de que tenemos el vestido de novia de Delmira [Agustini] y la muñeca con la que dormía, además de sus juguetes de niña. Es importante que esto se conozca, ya que todo se ha puesto en condiciones adecuadas para su preservación. Cuando nuestro grupo de investigadores finaliza sus estudios, obviamente cuenta con un proyecto -que debe ser aprobado en conjunto con la dirección- para ser publicado. Y de todo eso se seleccionan las publicaciones más relevantes. La edición se realiza aquí y se publica mediante el Impo [Dirección Nacional de Impresiones y Publicaciones Oficiales]. Todos los proyectos que estaban en marcha continúan, y estamos previendo otros para el próximo presupuesto. Este aspecto continúa del mismo modo. Las publicaciones han llegado a un nivel altísimo y no están destinadas sólo a una elite académica, porque realmente son trabajos muy atractivos. Justamente estamos en el proceso de darles mayor visibilidad, porque, por ejemplo, en este momento sólo se venden acá, y no estamos realizando canjes con el exterior. Uno de los proyectos en los que estamos es el de tener intercambios con universidades extranjeras, para que no sólo conozcan nuestras publicaciones sino también a nuestros autores, que son muchos y muy buenos. En este momento, ése es el objetivo. Que la gente sienta que ésta es su casa, que se les dé visibilidad a los autores y que se continúe todo lo vinculado con la extensión cultural, este año en el marco de la celebración del bicentenario. Yendo a las salas, la Vaz Ferreira en su momento contó con ciclos de música culta y cine arte del SODRE, y en los últimos años tuvo una impronta de conciertos más bien de música popular. ¿Qué tienen pensado para este nuevo período?
-En todos estos años, la Vaz Ferreira, como la biblioteca en su conjunto, ha seguido los diferentes avatares de la historia nacional y de la sociedad, dependiendo no sólo de la época, sino además de la situación económica de los gobiernos y de sus distintos planes culturales, así como de la orientación que cada director le dio a la propia BN. Lo que estamos estudiando ahora -junto al director nacional de Cultura, Sergio Mautone, y los asesores de la ministra- es la posibilidad de hacer una licitación de gestión público-privada muy transparente,
a partir de un pliego con condiciones muy estrictas que pongan en valor a la sala. La meta es que no sólo sea una sala dedicada a la música culta, sino que además se integre al circuito de salas de Montevideo. En ese sentido nos estamos asesorando con gente del SODRE y con otras personas expertas en estos temas, para lograr una licitación acorde. Eso va a llevar su tiempo, y además ustedes saben que en términos presupuestales nosotros todavía estamos terminando el período iniciado en 2010, y recién a partir del 1º de enero comenzaremos con el nuevo presupuesto.
La BN se merece que la vivan todos los uruguayos. Hasta ahora, por ejemplo, las visitas guiadas sólo han sido para escuelas y liceos. Yo pretendo, con tiempo y con condiciones, hacer visitas para adultos, ya que muchos nunca entraron a la BN, como antes nunca habían entrado al Solís, y gracias a las visitas lo han podido hacer. Es, también, un modo de ponerla en valor. La extensión cultural siempre se ha llevado a cabo, especialmente en el último período. ¿Y las otras salas, como la Artigas y la Maestro Julio Castro? Con la reforma, la sala Varela se convirtió en una verdadera sala pública.
-La salas tienen las mismas características de siempre. La que sí tiene características diferentes es la Varela, que para mí fue un enorme acierto de la administración anterior. Es una sala que nosotros llamamos de materiales propios: el edificio de la BN está en una zona universitaria, hay muchos estudiantes del interior, y nosotros les brindamos una sala en la que tienen wi-fi, conexiones para cargar sus dispositivos, aire acondicionado y varias otras comodidades. Nos parece muy importante que también podamos brindar este servicio. Se dice que la creación de la BN fue la primera política pública destinada a la cultura. ¿Qué modelo de biblioteca se proyecta, 200 años después?
-Hay dos aspectos que he venido sugiriendo, relacionados con darle mayor visibilidad y mayor apertura. Esto también implica muchísima más integración con otras bibliotecas públicas, y muchísimo más intercambio con el exterior. Por otro lado, que aumente la cantidad de usuarios, que sientan que aquí pueden encontrar los servicios apropiados que necesiten. Además creo que contamos con los medios para aggiornarla en lo que tiene que ver con las nuevas tecnologías, y así mejorar la comunicación. En el mundo de hoy las puertas de la biblioteca ya no deben estar sólo aquí, sobre 18 de Julio, sino también en el dispositivo de cada uno. Si no logramos eso, no le llegamos a la gente. ¿La BN tendrá una política más activa en cuanto a charlas y talleres? Hace unos años, dos docentes -Lía Berisso y Horacio Bernardo- organizaron un ciclo de filosofía uruguaya y con los apuntes publicaron el libro Introducción al pensamiento uruguayo, que ganó el premio mexicano Leopoldo Zea, el más importante para la filosofía latinoamericana. En ese sentido se han realizado actividades, pero no de forma sistematizada.
-Vuelvo a insistir en que tratamos que las actividades sean lo más variadas que resulte posible, y que apunten a todos los públicos. Un proyecto pendiente es el de montar una exposición de las 19 capitales porque, y esto siempre lo repito, ésta no es una biblioteca montevideana sino nacional. En ese marco vamos a retomar -entre los tantos aspectos bibliotecológicos de los que hablábamos- la ley de bibliotecas públicas. Allí dice que la BN es la cabeza del sistema de bibliotecas públicas. Esto se puede interpretar de muchísimas maneras, desde que nos pidan equipamiento o donaciones de libros hasta lo que nosotros interpretamos que debe ser: brindar un espacio para que las bibliotecas públicas de todo el país se puedan reunir. Y que se forme un órgano coordinador para que puedan intercambiar experiencias y colaborar entre todas, ofreciendo nosotros el apoyo técnico. El encuentro de bibliotecas públicas también será uno de nuestros objetivos y será parte de las celebraciones, aunque después continuaremos con este trabajo. En 2010 se creó el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas -coordinado por la BN-, apuntando a un modelo de gestión moderno y efectivo. ¿Cómo evaluarías estos cinco años, habiendo estado tan próxima al tema?
-Más que evaluar los últimos años me interesa plantear cuál es nuestro proyecto. Acabo de tener una jornada con todas las unidades ejecutoras del MEC, como el SODRE, los centros MEC, TNU [Televisión Nacional de Uruguay], etcétera, y los nuevos directores de Cultura de los 19 departamentos. Eso nos posibilitó plantear este proyecto sobre el encuentro de bibliotecas públicas, para que ellos también faciliten -dado que la mayoría son bibliotecas municipales- el diálogo. Muchas veces se piensa en una biblioteca sólo como un conjunto ordenado de libros, revistas y otros objetos, pero hay una cantidad enorme de cuestiones que nos implican, como el otorgamiento de los derechos de autor, lo que tiene que ver con el depósito legal, la revisión de leyes que vienen de muchos años atrás y que realmente es necesario actualizar. Seguramente, el primer encuentro sea antes de fin de año: aún no lo hemos podido concretar porque esperábamos que cada departamento tuviera su director de Cultura. En el futuro, ¿cómo se seguirá concibiendo el acopio?
-La misión de la BN es preservar el patrimonio de los autores uruguayos editados aquí, y que por ley deben entregar cuatro ejemplares de cada obra (dos quedan acá, uno va a la biblioteca del Palacio Legislativo, y el otro va a la facultad que corresponda de acuerdo con el área temática). Por otro lado, también debemos tener en cuenta a nuestros autores que editan en el exterior, y autores extranjeros que hablan sobre Uruguay. Ésos son los objetivos de nuestro acervo, y no podemos ponerle límites porque no los tiene. Por ley debemos conservarlo. A modo de ejemplo, tenemos microfilmados todos los periódicos nacionales, porque ése es el soporte que, según se ha estudiado, dura más tiempo. Los originales de papel ya no los prestamos a los usuarios. De manera que existen lectores de microfilm, y si un usuario tiene un interés particular, también puede llevárselo en formato digital. A la BN se le ha criticado haber estado un tanto replegada frente al acontecer cultural del país. ¿Han pensado algún lineamiento en este sentido?
-Ya al prestar las tres salas que tenemos, en las que se hacen constantes presentaciones de libros, formamos parte del circuito. Ahora vamos a tener el privilegio de que se celebren aquí los 50 años de Los huevos del Plata, de Clemente Padín, que es un referente en poesía visual. Por esto me siento privilegiada, y tiene que ver con que no sólo se proponen actividades académicas o solemnes. Mautone ha dicho que uno de los objetivos de la Dirección Nacional de Cultura es aproximarse a la educación, a partir de la captación y la formación de públicos. ¿Cómo se sitúa la biblioteca en ese proceso?
-Claro, históricamente la BN ha estado vinculada a la educación, además de lo que puede ser un apoyo a la investigación. Justamente, los programas culturales se piensan en convenio con las escuelas. De hecho, el proyecto del rincón infantil ya lo tenemos definido, porque tenemos todas las publicaciones nacionales de literatura para niños y nadie las viene a pedir. Además, es algo que podemos hacer con los recursos que tenemos. Esto no significa que no queramos crecer y mejorar. Ése es el objetivo de los distintos convenios, como el que tenemos con la Universidad de la República, llamado periódicos.uy: materiales que están siendo digitalizados a texto completo. La idea es continuar con estos trabajos y con las articulaciones que nos potencien mutuamente. ¿Nos podés adelantar algo de los festejos? ¿De qué va a tratar, por ejemplo, el ciclo con Cinemateca?
-Buena parte del patrimonio cinematográfico del país está en Cinemateca. Pretendemos hacer ciclos documentales de determinadas características, ciclos de cine uruguayo, e incluso estamos investigando cuánto de la BN hay filmado. Descubrí un reportaje fotográfico referido a las manifestaciones de los años 70, y en todas aparece la BN porque fueron en 18 de Julio, y tenemos al lado a la Universidad y detrás al IAVA. Hay fotos interesantísimas, y pensamos que también puede haber películas o videos que queremos rescatar. A su vez, acá tenemos películas que tal vez a Cinemateca le interesen. Pero los festejos también incluyen actividades lúdicas como el torneo anual de ajedrez, que reúne varias propuestas interesantes: no sólo habrá 200 participantes jugando en forma simultánea, sino también un concurso de pintura sobre el ajedrez, que se realizará en las escalinatas. Queremos algo muy vivo, muy cercano a la gente, y por eso se integran actividades de carácter artístico, como música y teatro, y permanentes presentaciones de libros, todo de manera gratuita.
Tenemos reservadas todas las salas prácticamente hasta fin de año. Será una cantidad enorme de actividades de celebración por los 200 años, a las que se suman dos congresos internacionales muy importantes, que se realizan en Uruguay por primera vez. Uno será en octubre, referido a antropología forense: para el momento en que todavía está el país, continuando con las excavaciones en los cuarteles, que vengan los mejores expertos del mundo es un hecho muy importante. En noviembre, también por primera vez, se harán las jornadas de bibliotecas digitales universitarias. Siempre se desarrollaron en distintas provincias de Argentina, y este año serán por primera vez un acontecimiento binacional, con estas jornadas en la BN.